Los trapos sucios de González. Una crónica de Leo Bassi

Leo Bassi participó en el Concierto Sentido Público organizado por la plataforma Salvemostelemadrid el pasado 27 de octubre. Por su interés, os dejamos la transcripción de su intervención:

Yo no he olvidado que el señor Ignacio González ha llegado a la Presidencia de la Comunidad de Madrid sin concurrir a unas elecciones, al igual que Ana Botella; ni he olvidado que el señor Ignacio González, hace cuatro años, se encontró en Colombia en una situación muy particular con el asunto de los espías.

Hace cuatro años Ignacio González fue grabado por unos espías que, a día de hoy, no sabemos quién pagó (seguramente, alguien de su propio partido) por un asunto de privatización del agua.

El Canal de Isabel II está comprando y privatizando agua pública en Colombia, Honduras y muchos otros países de América del Sur. Estos espías grabaron a González en Cartagena de Indias con unas bolsas de plástico blanco que todos sospechan que contenían dinero negro para comprar agua en Colombia. Así que me acerqué hasta allí, al Hotel Santa Clara Sofitel donde durmió González ese día.

Él siempre negó que hubiera dinero en esas bolsas, diciendo que contenían ropa sucia para una lavandería. Es curioso que una persona de su categoría, invitada por las familias más ricas de Colombia para hacer negocios, tenga que preocuparse de ir cargado de ropa sucia a una lavandería fuera de su hotel cuando este dispone de ese servicio, como yo mismo pude comprobar. En la recepción también me aseguran que no existe otra lavandería cerca del mismo. Así pues, me acerco con mi bolsa de ropa sucia a la casa que Ignacio González asegura que es una lavandería, a 150 metros del hotel, y le pregunto allí a un periodista colombiano qué necesidad tendría un político tan poderoso de llevar él mismo una cantidad tan importante de dinero:

“Acá es importante entregar el dinero en mano, ojo a ojo, para asegurar la sinceridad del negocio”.

-Pero en España, para eso, se manda a un empleado…

-”Aquí se hace personalmente para dar más seguridad en la negociación, y más si es de mucho dinero, para que nadie más sepa los detalles del acuerdo. Es más seguro hacerlo en un edificio humilde como este, poco concurrido por la prensa y alejado del centro de la ciudad”.

En pocos minutos, sin necesidad de hacer una gran investigación y con el Canal de Isabel II a punto de privatizarse, me pregunto qué coño está pasando en este país.