El “rigor” informativo de Telemadrid: otra vez condenada en los tribunales

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El Tribunal Supremo ha condenado a Telemadrid a indemnizar con 20.000 euros a el imán de Salt (Girona) y a un líder de la comunidad musulmana por haberlos vinculado con el terrorismo islamista en el reportaje ‘Los doce imanes de la yihad’.

El alto tribunal ha desestimado el recurso de Telemadrid contra las resoluciones del juzgado de primera instancia y de la Audiencia de Girona que resolvieron que las afirmaciones del reportaje atentaban contra el derecho al honor de los dos hombres.

‘Los doce imanes de la yihad’ se emitió en octubre de 2010 y aseguraba que los dos líderes estaban entre los imanes “más radicales”, “extremistas” y “más peligrosos” del país.

El Supremo concluye que hay “ausencia de veracidad” en la información. La sentencia del Supremo, de la que ha sido ponente el magistrado Francisco Javier Orduña, expone que:

“La indiscutible intensidad y preponderancia de la libertad de información cede ante la ausencia de veracidad contrastada de la noticia y la gravedad de las propias informaciones que se difunden”

Además, según la sentencia del Tribunal Supremo el reportaje contiene:

“valoraciones y opiniones, propias de un reportaje de investigación, en la medida en que se van introduciendo imágenes del atentado contra las torres gemelas de Nueva York, de los atentados de los trenes de Madrid y del intento de atentar contra el metro de Barcelona por pakistaníes”

“Todo ello propicia un contexto informativo que supera los límites del denominado reportaje neutral”

“Las imputaciones que se vierten no se basaron en ninguno de los informadores, muchos no identificados, que aparecen en el reportaje. En el programa se citan fuentes oficiales como la Fiscalía o la Policía, pero estas fuentes refieren la existencia de células yihadistas actuantes en el Estado, sin que se identifique concretamente que estas personas pertenezcan a estas células terroristas, capten o adoctrinen activistas terroristas”

Una nueva paletada de tierra en la tumba de la credibilidad informativa de Telemadrid que llevan cavando desde hace más de diez años los directivos nombrados por Esperanza Aguirre.

Por cierto. El dinero de la multa y los gastos judiciales, una vez más, saldrá del bolsillo de los madrileños y no del de los responsables.