LA ONDA: DE MAL A PEOR
Lunes 22 de Febrero de 2010 23:23

radioLa situación de la radio va de mal a peor y a los que están al frente de la misma no les importa o lo fomentan. Hace más de 1 año se despidió a 5 compañeros sin que esos contratos se hayan cubierto. Poco después se cesó al Jefe de Informativos. Debemos ser la única radio "seria" (y que nos perdonen las serias) que no lo tiene. Pero es que mucho antes se jubiló el Jefe de Producción, su cargo (que no sus cometidos) pasaron a mejor vida.

Y claro, menos personal mismo trabajo es una ecuación que en cuanto se le añade alguna incógnita en forma de baja por maternidad, enfermedad, licencia, etc, desemboca en un caos organizativo que aquellos que se han abonado al "es que me han dicho que no se puede sustituir..." tratan de parchear con cambios de turno, horas extras, que este becari@ haga este boletín, que éste me cubra aquello, etc. Solo estas navidades en la casa se han hecho más de veinte contratos para sustituir trabajadores que disfrutaban de sus vacaciones, de licencias por cuidado de hijos, de bajas de enfermedad, etc. Ninguno para la Onda.

Cuando los que se suponen tienen responsabilidad en la Onda se amoldan al "sibuana" cada vez que se les dice "no, no se puede, mejor apáñate como puedas" como si así hicieran méritos para conservar su puestito de perfil bajo, al final lo único que consiguen es que cada día todos trabajemos en peores condiciones y hagamos peor radio. Y eso lo notamos nosotros y los oyentes.

Por si no teníamos bastante con no tener ni suficientes teléfonos móviles o "minidiscs" para ir a cubrir las informaciones (mientras en otros departamentos que no tienen responsables "sibuana" se compran nuevos y modernos terminales) ahora parece que la última ocurrencia es recortar el número de vales de taxis para invitados y para los redactores que van a cubrir noticias. Al final los invitados (nos referimos a los que no cobran) optarán por no venir y para las noticias habrá que encomendarse a San "clipedit" o hacer autostop a la puerta del cuarto de cámaras (cosa que ya se lleva tiempo haciendo) para ver si algún equipo de la Tele te acepta como polizón y te acerca a la noticia. Una vergüenza vamos.

(CGT La Hoja de Viernes 19/02/2010)


Bodas de plata en Onda Madrid (Audiencia)

Estamos de celebración. Se supone que entre la Onda y su Audiencia, aunque esta se de a la fuga en determinados tramos por causas de distinto pelaje y condición. Después de 25 primaveras unidos por la alianza que suponen las ondas electromagnéticas, cada vez cuesta más pedirle a la novia que no se quite el anillo. La Audiencia, es decir, la 'Novia', se revuelve y se quita la alianza para buscar 'Sustituto-Amante' en el dial. El cónyuge, es decir, la Onda, no cumple con sus obligaciones: las de la profesión y las recogidas en los principios de programación de este hogar en el que, todo hay que decirlo, se han disfrutado gratos momentos, aunque, eso sí, hace años, quizá cuando aún vivíamos los efectos iniciales del proceso de enamoramiento. Horas extra va a tener que hacer San Valentín este año porque la 'Novia', incluso queriendo, a veces no puede escucharnos porque los repetidores que quedan funcionan de aquella manera.

Plantilla

La plantilla está en las últimas y, aún deseando elaborar contenidos con el mayor cariño gastronómico para ganar su fidelidad, como mucho llega al fast-food enlatado. A ello se suman los ingredientes -productores, teléfonos móviles, recursos musicales...- que no encontramos ni en el mercado de estraperlo.

William Baker

William Baker, católico convencido y periodista natural de Cleveland (Ohio, EEUU), tiene 67 años. Entró a trabajar en la radio a los 16 años y estos días está en Madrid inaugurando el curso de periodistas de El País y la Universidad Autónoma. Es como si nos conociera de toda la vida. Cuenta que la profesión y los medios están en crisis por varios motivos. Entre ellos, la sustitución de periodistas por relaciones públicas que se encargan de que el 86% de las noticias sean notas de prensa. Recomienda, por la parte que nos toca, aumentar los recursos destinados a las empresas de comunicación públicas para que podamos asegurar la independencia de nuestra linea editorial y acabar con los programas-debate caldeados que aportan poca luz. "Eso no es periodismo -dice- pero sí más barato que mandar a un periodista a investigar". Un tipo con cabeza que además es autor de un libro cuyo título que dice mucho de sus ideales: "Liderar con amabilidad. De cómo la gente buena consigue mejores resultados"

(UGT La Parabólica nº 102)