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Jueves 19 de Enero de 2012 11:08 |
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Alfonso García: (...) Telemadrid. Una cadena que hasta 2003 era ejemplo en toda España de reducción de deuda y de independencia informativa. Con la llegada de Esperanza Aguirre y sus monaguillos, Manuel Soriano y Agustín de Grado, la madrileña comenzó a sumar números rojos y a restarse prestigio. Resumiendo, colocaron a los miembros de la caverna que perdieron el sitio en las Elecciones Generales de 2004, entraron productoras "amigas", desactivaron la redacción de informativos-por rojos- y contrataron periodistas afines a la causa. Telemadrid es la cadena autonómica que más denuncias de manipulación ha coleccionado.
(...) El descrédito de las televisiones públicas no es de naturaleza. Es del uso que los políticos han hecho de ellas y del que algunos directores generales se han aprovechado. El alto coste de las televisiones públicas no es responsabilidad de sus trabajadores. Es de quienes han inflado las plantillas, los presupuestos y los contratos.
Quienes han hecho estas tropelías no son los trabajadores. Tienen nombres y apellidos. Busque en los gobiernos regionales, en las direcciones generales de las televisiones y en los organigramas oscuros.
¿A quién habría que privatizar?
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