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José Antonio Sánchez Dominguez, (Isla Cristina, Huelva, 22 de julio de 1953) ha sido propuesto para Director General por el Consejo de administración, con los votos a favor del PP y en contra de PSOE e IU. Es licenciado en Ciencias de la Información y Comendador con placa de la orden de San Gregorio (condecoración concedida por la santa sede por su trabajo realizada en RTVE durante la visita papal a España en el año 2003).
Entre otras cosas ha sido Director General de RTVE (2002-2004), editor jefe en ABC y columnista en La Razón. Estrecho colaborador de Ansón y tertuliano con Luis Herrero e Isabel San Sebastián (que se la ve muy contenta por los pasillos, tal vez porque tenga alguna expectativa). En la actualidad ocupaba el cargo de director general de Coordinación Institucional de Telefónica Internacional y era consejero delegado de "El Confidencial" online.
El nombramiento de José Antonio Sánchez Domínguez debe enfocarse desde el punto de vista político. Su elección supone un cambio de intenciones por parte de la comunidad de Madrid, respecto al Ente público. Acabado el aciago mandato de Linares sin conseguir su principal objetivo (control del gasto), sumidos en una profunda crisis de audiencia y carentes de una política de programación seria, el nuevo Director General tiene ante sí una gran labor de mejora y reflotamiento de nuestra empresa, si es que es esa su intención.
Imaginamos que ha sido puesto para controlar la línea editorial de cara a las elecciones generales. Tal vez haya un acuerdo entre Sol y Génova para suavizar el mensaje ultra al que nos tiene acostumbrada esta dirección de informativos y así intentar recuperar parte del electorado perdido por el PP en las autonómicas y municipales en Madrid. O tal vez es más de lo mismo. Lo que no se entiende es la bicefalia con Soriano, persona con perfil muy similar al suyo y con capacidad.
Pero este nombramiento implica una apuesta de la Comunidad de Madrid para que nuestra empresa siga existiendo en un plazo cercano (al menos dos años). Parece lógico pensar que una persona con el currículo del nuevo director general (importante, aunque francamente escorado a la derecha) no viene a pasar el rato, no viene a cerrar una empresa. Sería la hostia que además tuviera intención de reflotar la dirección de Antena y programas. Una política que apostara por la producción interna y rentabilizara los medios técnicos y humanos de la casa, libre de estrellas onerosas con resultados de audiencia paupérrimos, sería un buen principio.
Ya veremos que ocurre, si va por la vía de reflotar la empresa estaremos a su lado, si va por la vía de más externalización y más manipulación seguiremos denunciando cada caso, uno por uno. Bienvenido.
¡Alerta Civil! Isabel Linares busca empresa
No hay mal que cien años dure. El tiempo de Isabel Linares en Telemadrid ha terminado. En una especie de redistribución de la desgracia, nosotros hemos agotado nuestros cuatro años de sufrimiento. Isabel ha quedado libre y busca otra empresa para destrozarla. Le da igual qué tipo de bien o servicio produzca. Ella es una gestora y a los gestores el producto final se la trae al pairo. Viajan por encima del bien y del mal, eso sí, en business class.
Lamentable legado el que deja Isabel. Llegó para sustituir a Soriano, que ya había destrozado la imagen y el prestigio de nuestra cadena, y ha mantenido con él un duro pulso por ver quién es el peor director de la historia de Telemadrid.
Durante estos cuatro años ha sido incapaz de poner coto al descontrol de informativos, ha apoyado a Yolanda Ausín en su labor para destrozar la dirección de Antena, ha dejado las audiencias bajo mínimos, ha hundido la radio, prometió una revolución de nuevas tecnologías que iban a poner a nuestra web en órbita y la deja sin despegar, Iba a pelear con La Sexta por la audiencia del fútbol y se va hincando la rodilla en tierra, ha reducido la producción propia hasta prácticamente desaparecer, ha reducido la plantilla en cientos de personas, y mantenido la redacción paralela. Deja enfangados infinidad de temas con los sindicatos, incluida la firma del convenio colectivo que acordó.
Y podríamos seguir así un buen rato, pero no tenemos más espacio. Sólo nos queda decir que, independientemente de cómo sea su sucesor, nosotros nos alegramos mucho de que se vayan las dos: Isabel y Linares.
(CGT La Hoja del Viernes 22/07/11) |