Grupo Marte: Una empresa saqueada y 70 trabajadores a la calle

Los 70 trabajadores del grupo Marte (artes gráficas) se concentran diariamente frente a su antigua empresa desde que el pasado 1 de junio fueron despedidos tras 7 meses sin recibir su salario. Tratan de evitar así que el empresario siga llevándose la maquinaria de la empresa.

grupo-marteLos trabajadores y las trabajadoras del Grupo Marte miran perplejos a través de la verja el edifico, en el polígono industrial Cobo Calleja de Fuenlabrada, que alberga las instalaciones en las que trabajaban hasta hace una semana. Llevan más de un año viendo como la empresa se dirigía al abismo sin poder hacer nada para evitarlo.

En diciembre de 2012 dejaron de percibir su nómina, aunque no dejaron de trabajar. En la empresa seguían entrando pedidos pero ni trabajadores ni proveedores veían un euro. La situación se hacía insostenible por momentos. Algunos trabajadores nos cuentan que querían denunciar tras varios meses sin cobrar, pero la dirección de la empresa les decía que en cuanto hubiera una denuncia cerraban el chiringuito. Cuando finalmente se decidieron, la empresa tardó muy poco en echar el cierre y despedir a sus 70 trabajadores. E incluso se han llevado ya parte de la maquinaria de impresión de los talleres.

Los trabajadores denuncian y señalan a Juan José García Josa como responsable del triste destino de sus puestos de trabajo. Según sus informaciones el señor García Josa ha participado en operaciones similares en varias empresas del sector antes de hundir el Grupo Marte.

Parece increíble que estas situaciones puedan darse en un estado de derecho y que no nos quede otra que mirar como nos desvalijan. Es muy posible que la justicia de la razón a estos trabajadores dentro de un año, que un juez diga que tienen derecho a volver a su puesto de trabajo, pero para entonces su puesto de trabajo ya se habrá esfumado, como sus nóminas, y el causante de todos sus males estará ya, tranquilamente, destrozando la vida de otros. Seguro que lejos del alcance, del cada día más corto, brazo de la ley.

Todo nuestro apoyo y nuestra solidaridad para los y las trabajadoras del Grupo Marte.

Sección sindical CGT Telemadrid

Crónica de una muerte anunciada y desmentida por el empresario

Diciembre de 2012:

La empresa comienza a acumular nóminas sin abonar, después de llevar 2 años abonando las mismas en varios periodos. Ante esta situación, los trabajadores deciden pedir asesoramiento legal. La empresa al tener conocimiento de este hecho, amenaza con el cierre total de la misma, llegando al punto de decir que los atrasos y las posibles indemnizaciones se cobraría “cuando a ellos les diese la gana”.

Febrero de 2013:

Los representantes legales de los trabajadores solicitan una reunión con la empresa para saber que ocurre e intentar llegar a una solución. La empresa contesta por medio de D. Juan José García Josa, representante de la misma, mediante una propuesta de, que es comunicada a los trabajadores/as decidiendo realizar una asamblea con el asesoramiento de abogados.

Dicha propuesta no es aceptada por todos los trabajadores/as presentes en la asamblea (50) por considerar que no se garantiza el pago de sus nóminas a partir de la firma del mismo, ni el cobro de la deuda que en él se reconoce pues dichos pagos están condicionados a las circunstancias económicas .

Marzo de 2013:

Con fecha 11/03/2013 se presenta un escrito de denuncia ante la Inspección de trabajo en el que se relaciona las deudas contraídas con los trabajadores (casi 5 nóminas), las amenazas recibidas y una serie de movimientos contables sospechosos de llevar a la empresa a la quiebra.

La denuncia de los trabajadores de la empresa Grupo Marte Comunicación Gráfica, SL de Fuenlabrada, llega al Pleno Municipal en una moción de apoyo presentada por los grupos del PSOE-IU, moción que ha sido aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos del municipio.

Los medios de comunicación de la zona se hacen eco de la situación de la empresa y preguntada la misma, esta contesta por voz del Director Financiero D. Antonio Sánchez del Pino, que hay un problema de liquidez pues tienen que abonar a sus proveedores al contado y los clientes abonan los trabajos a 30,60 y hasta 120 días, pero que la intención de la dirección es seguir con la actividad de la empresa.

A pesar de estas declaraciones, tenemos conocimiento, por medios externos, de que se han iniciado los trámites para solicitar un concurso de acreedores, por lo que la situación de la empresa es algo más que un problema de liquidez y sospechamos que están desviando fondos de la misma a paliar deudas inmobiliarias contraídas por querer construir viviendas en los antiguos terrenos de la empresa en el distrito de Carabanchel.

Con fecha 19 de marzo y tras ver la mala fe de la empresa, un gran número de trabajadores proceden a solicitar, ante los Juzgados de los social de Móstoles, reclamación de cantidades y rescisión de contrato para poder paliar la sangría económica de sus familias, sangría que está provocando que muchos de ellos se encuentren de baja por ansiedad y depresión.

A raíz de esta denuncia la empresa procede a desviar el trabajo a otras empresas del sector dejando sin carga de trabajo a sus empleados poco a poco.

Abril 2013:

La empresa despide a 12 trabajadores, escogidos entre los que no han denunciado, sin informar a los delegados sindicales. Sospechamos que estos despidos se producen para que “sus amigos” puedan solicitar la prestación por desempleo y paliar su situación económica, mientras que el resto de la plantilla, sigue acudiendo a su puesto de trabajo sin realizar ninguna actividad y por supuesto sin recibir sus salarios.

Mayo 2013:

Los trabajadores continúan acudiendo a su puesto de trabajo sin tener nada que hacer pues toda la carga de trabajo se está siendo desviada a otras empresas del sector y los trabajadores que se encuentran en situación de incapacidad laboral transitoria, deben de solicitar el pago directo a la Seguridad Social pues la empresa ni siquiera abona la cuantía de la prestación por incapacidad laboral.

Los trabajadores tienen conocimiento de que la empresa quiere vender la maquinaria, aunque desconocen el fin de ello. Esta situación se confirma el día 27 de mayo, cuando una vez terminada la jornada laboral, a la empresa acuden personas relacionadas con la compra-venta de maquinaria del sector.

Ante este hecho, los representantes de los trabajadores piden saber qué es lo que está ocurriendo dentro de las instalaciones pues observan, desde fuera, que se está poniendo en marcha la maquinaria. La dirección de la empresa no informa de nada e impide el acceso de la RLT a la empresa.

Esta situación es denunciada ante la Inspección de trabajo, al día siguiente, para que se tomen las medidas oportunas pues los trabajadores consideran que con las actuaciones que está llevando a cabo la administración de la empresa, se lesionan gravemente sus derechos.

La respuesta de la empresa a los hechos ocurridos el día 27 de mayo, es el despido de todos los trabajadores, excepto la directora de RRHH y el director financiero, el día 31 del mismo mes.

La empresa, nuevamente incumple el Estatuto de los Trabajadores, pues realiza un despido colectivo por motivos económicos, sin haber abierto un periodo de consultas con la RLT ni con la autoridad laboral.

Junio 2013:

Con fecha 8 de junio, la empresa empieza a sacar la maquinaria del taller, cumpliéndose las sospechas de los trabajadores, de que la única intención de la dirección de la empresa era el desmantelamiento de la misma y no abonar a sus trabajadores las deudas pendientes ni la indemnización, pues para cuando llegue el administrador concursal se encuentre con una nave vacía.